QR a dos colores con una impresora de un solo extrusor
No hace falta AMS ni multimaterial. Basta con parar la impresión en la capa exacta en la que empieza el relieve, cambiar la bobina y seguir. Estos son los números y dónde se aprieta el botón en cada laminador.
Un código QR impreso es una placa lisa con el código sobresaliendo encima. Como el relieve empieza a una altura concreta y ya no vuelve a mezclarse con la base, el cambio de color se resuelve con una única parada. No hay purga, no hay torre de limpieza, no hay desperdicio de filamento: es probablemente el caso ideal para la técnica del cambio manual.
Primero, el número que necesitas
Solo hay un dato que importa: la altura a la que termina la base y empieza el código. En las piezas que genera esta herramienta el relieve es de 1,2 mm, así que si la base mide 2,4 mm, el cambio va a 2,4 mm.
Ese número tiene que caer justo en un cambio de capa. Con altura de capa de 0,2 mm:
| Altura de la base | Capa que la termina | Cambiar antes de la capa |
|---|---|---|
| 1,6 mm | 8 | 9 |
| 2,0 mm | 10 | 11 |
| 2,4 mm | 12 | 13 |
| 3,0 mm | 15 | 16 |
Cuidado con un detalle que descoloca a casi todo el mundo la primera vez: la primera capa suele ser más gruesa que las demás. Si tu perfil usa 0,25 mm de primera capa y 0,2 mm el resto, una base de 2,4 mm no son 12 capas sino 0,25 + 10,75… es decir, no cuadra. La solución es no calcular a mano: en todos los laminadores modernos el deslizador de capas te muestra la altura Z real de cada una. Sube por el deslizador hasta ver la última capa en la que la pieza es todavía un rectángulo liso, y esa es tu capa. La siguiente ya dibuja los cuadraditos del código.
Truco de comprobación: en la vista previa, la primera capa del código se ve claramente distinta —aparecen de golpe decenas de islas cuadradas. Si lo que ves sigue siendo una superficie continua, todavía estás en la base.
Bambu Studio (P1S, X1C, A1, sin AMS)
Lamina la pieza y entra en la pestaña de vista previa. A la derecha tienes el deslizador vertical de capas. Sitúate en la capa donde empieza el código y verás aparecer sobre el deslizador un pequeño icono en forma de gota o de «+»: es el añadir cambio de color. Al pulsarlo, Bambu Studio marca esa capa y te deja elegir el color nuevo, que además se refleja en la vista previa para que confirmes que has acertado de capa.
En la impresión, la máquina sube el cabezal, retira el filamento y se queda esperando. Metes la bobina nueva, purgas desde la pantalla hasta que salga limpio el color y le das a continuar.
Si tienes AMS, no necesitas nada de esto: abre el 3MF, asigna un filamento a la base y otro al código, y el AMS hace el cambio solo.
PrusaSlicer
Es donde mejor resuelto está. En la vista previa, el deslizador de capas tiene un botón naranja con un «+» a la altura del cursor. Lo colocas en la capa donde arranca el relieve, pulsas, y PrusaSlicer inserta un M600 y te pinta el resto de la pieza del color nuevo. Puedes cambiar ese color con el botón derecho sobre la marca, para que la vista previa se parezca a la pieza real.
El M600 del firmware de Prusa se encarga de todo: aparca, retrae, te avisa con un pitido y te guía por la pantalla para cargar el nuevo filamento y purgar.
Orca Slicer
Funciona igual que PrusaSlicer, del que desciende: deslizador de capas en la vista previa, botón de cambio de color, marca insertada. Orca es la opción práctica si tienes una impresora que no es ni Prusa ni Bambu pero quieres esa comodidad, porque trae perfiles para casi todo.
Cura
Cura lo esconde un poco más. Hay dos caminos:
Extensiones → Posprocesamiento → Modificar G-code → Filament Change. Te pide el número de capa. Aquí ojo: Cura cuenta desde 0 en algunos scripts y desde 1 en otros, así que si la primera prueba cambia de color una capa antes o después de donde querías, ajusta en uno y listo. En el mismo diálogo puedes fijar la longitud de retracción y la posición de parada del cabezal.
Pause at height. Es el script alternativo si tu firmware no entiende M600. En lugar de un cambio de filamento propiamente dicho, inserta una pausa: la impresora aparca y espera. Tú cambias la bobina a mano, empujas filamento hasta que salga el color nuevo, limpias la boquilla y reanudas.
Si tu firmware no soporta M600
Muchas Ender y clónicas con firmware de fábrica no tienen el cambio de filamento implementado. En ese caso usa siempre la variante de pausa, no la de cambio de filamento, porque un M600 que el firmware no entiende se ignora en silencio y te sale la pieza entera de un color. Si no estás seguro de qué soporta tu máquina, la pausa funciona en todas.
La purga: el paso que arruina las piezas
Este es el punto donde se estropean los QR. Al cambiar de blanco a negro, en la boquilla queda material del color anterior, y las primeras decenas de milímetros salen de un gris sucio. Si reanudas demasiado pronto, esa mezcla se deposita justo en la primera capa del código, que es la que más se ve, y el contraste se va al traste.
Purga hasta que el hilo salga del color nuevo limpio, y luego un poco más. Con la transición de claro a oscuro basta con poco; al revés, de negro a blanco, hace falta bastante más, porque el pigmento negro se agarra y va tiñendo. Por eso, si puedes elegir el orden, conviene imprimir la base clara primero y el código oscuro después: es la transición fácil, y además es la combinación que mejor escanea.
Limpia también la boquilla con una pinza antes de reanudar: una gota colgando cae encima de la pieza en cuanto el cabezal vuelve a bajar.
Una tanda entera de un tirón
Si vas a imprimir veinte soportes para un restaurante, colócalos todos en la cama a la vez y lamina en modo «por capas», no «por objeto». Como todas las piezas tienen la misma altura de base, el cambio de color cae en la misma capa para todas: una sola parada para las veinte. En modo «por objeto» la impresora termina cada pieza antes de empezar la siguiente, y tendrías que estar delante veinte veces.
Descarga tu QR en 3MF con la base y el código ya separados, y lamina con el cambio en la capa del relieve.
Abrir la herramientaResumen
- Localiza en la vista previa la última capa lisa; el cambio va en la siguiente.
- No calcules las capas a mano: la primera capa suele tener otro grosor.
- Bambu, PrusaSlicer y Orca: botón de cambio de color en el deslizador de capas. Cura: script de posprocesado.
- Si tu firmware no soporta
M600, usa una pausa en lugar del cambio de filamento. - Purga hasta que el color salga limpio y limpia la boquilla antes de reanudar.
- Base clara primero, código oscuro después: transición más limpia y mejor lectura.
Antes de lanzar la tanda, comprueba que el código va a poder leerse: el tamaño mínimo de cada módulo es el otro factor que decide si la pieza sirve.