Qué tamaño tiene que tener un QR impreso para que se escanee
No lo decide el gusto, lo decide la longitud del enlace. Cuanto más largo, más cuadraditos tiene el código, y más grande tiene que ser la pieza para que cada cuadradito siga imprimiéndose bien.
La historia se repite: alguien imprime un llavero precioso de 40 mm con el QR de su web, lo saca de la cama, lo enfoca con el móvil y no pasa nada. La pieza está perfecta, el relieve limpio, los colores bien. Y sin embargo no se lee. Casi siempre el motivo es el mismo: los módulos han quedado por debajo del tamaño que una boquilla puede reproducir.
El módulo es la unidad que importa
Cada cuadradito del código se llama módulo. Un QR no es un dibujo: es una matriz de módulos que el lector interpreta. Si los módulos se emborronan entre sí, el lector deja de distinguir dónde acaba uno y empieza otro, y el código muere.
En papel un módulo puede medir décimas de milímetro. En impresión 3D el límite lo pone la física del extrusor: la boquilla de 0,4 mm deposita un hilo de ese grosor y redondea las esquinas, y entre dos módulos oscuros adyacentes queda un borde que se une. Por debajo de 1,5 mm por módulo el resultado empieza a ser poco fiable; por debajo de 1,2 mm es directamente tirar filamento.
La cuenta
Un QR ocupa una rejilla cuadrada cuyo tamaño depende de su «versión»: la versión 1 son 21×21 módulos, y cada versión siguiente añade 4 módulos por lado. Además el código necesita un margen libre alrededor —la zona de silencio— de 4 módulos por lado, que también hay que imprimir porque forma parte de la base.
Así que, para una pieza cuadrada:
tamaño de módulo = lado de la pieza ÷ (módulos del código + 8)
Con una pieza de 70 mm, que es el tamaño típico de un soporte de mesa:
| Versión | Módulos | Módulo a 70 mm | ¿Sirve? |
|---|---|---|---|
| 1 | 21×21 | 2,41 mm | Sí, de sobra |
| 2 | 25×25 | 2,12 mm | Sí |
| 3 | 29×29 | 1,89 mm | Sí |
| 4 | 33×33 | 1,71 mm | Sí |
| 5 | 37×37 | 1,56 mm | Justo |
| 6 | 41×41 | 1,43 mm | Arriesgado |
| 7 | 45×45 | 1,32 mm | No |
Cuánto texto cabe en cada versión
La otra mitad de la ecuación es cuántos caracteres entran. Depende también del nivel de corrección de errores, que es la redundancia que lleva el código para poder leerse aunque esté rayado o tapado. Con nivel M, que es el habitual, los caracteres aproximados que caben en modo texto son:
| Versión | Caracteres (nivel M) | Caracteres (nivel H, con logo) |
|---|---|---|
| 1 | ~14 | ~7 |
| 2 | ~26 | ~14 |
| 3 | ~42 | ~24 |
| 4 | ~62 | ~34 |
| 5 | ~84 | ~44 |
Junta las dos tablas y sale la conclusión práctica: en un soporte de 70 mm tienes sitio cómodo para un enlace de hasta unos 60 caracteres. https://misitio.com/carta son 25: perfecto. La URL que te da Google Maps para dejar una reseña, con sus parámetros, puede pasar de 100: no cabe bien.
Por qué el llavero es el caso difícil
Un llavero de 40 mm deja los módulos así:
| Versión | Módulo a 40 mm | Módulo a 45 mm |
|---|---|---|
| 1 (21×21) | 1,38 mm | 1,55 mm |
| 2 (25×25) | 1,21 mm | 1,36 mm |
Es decir: en un llavero pequeño apenas cabe la versión 1, y en la versión 1 caben unos catorce caracteres. Eso no es una URL normal, es una URL de acortador. Si quieres llaveros, empieza por el acortador y no al revés.
Un acortador te deja algo como https://acor.ta/a3f9, unos 20 caracteres, que entra en versión 2. Con 45 mm de pieza va justo; con 50 mm va bien. Y de paso puedes cambiar el destino del enlace sin reimprimir las piezas, que para un negocio es una ventaja mayor que la del tamaño.
El logo en el centro cuesta caro
Poner un logo tapa módulos, y el código solo lo tolera porque sube el nivel de corrección de errores para compensar. Pasar de nivel M a nivel H reduce a casi la mitad los caracteres que caben, lo que suele empujar el código una o dos versiones arriba, lo que reduce el tamaño de módulo. Un logo no es gratis: se paga en tamaño de pieza.
Si el enlace es largo y además quieres logo, la pieza tiene que crecer. No hay forma de esquivarlo.
Otras cosas que reducen el margen
La boquilla. Con 0,4 mm, un módulo de 1,5 mm son unas cuatro líneas de ancho: suficiente. Con una boquilla de 0,6 mm, que mucha gente monta para ir más rápido, el mismo módulo son dos líneas y medias y los bordes se redondean mucho más. Para QR, quédate en 0,4.
El brillo. Un filamento negro brillante bajo un foco genera reflejos que el móvil interpreta como zonas claras. El PLA mate da mucho mejor resultado que el brillante, sobre todo en interiores con iluminación dirigida.
La distancia de lectura. Regla aproximada: un QR se lee bien a unas diez veces su lado. Una pieza de 70 mm se escanea cómodamente a 70 cm, que es justo la distancia a la que alguien sentado mira el centro de la mesa. Si el código va en un escaparate y la gente lo escanea desde la acera, a metro y medio, necesitas una placa bastante más grande.
Cómo comprobarlo sin gastar filamento
Escanea la vista previa de la pantalla con tu propio móvil antes de imprimir. Si el código no se lee en pantalla, donde el contraste es perfecto y no hay redondeos, desde luego no se va a leer impreso. Y si vas a hacer una tanda, imprime una pieza de prueba y pruébala con dos o tres móviles distintos —lectores antiguos y cámaras peores existen, y el que va a escanear tu carta no es tu iPhone nuevo.
La herramienta calcula el tamaño de módulo mientras diseñas y te avisa en rojo si tu combinación de enlace y tamaño no va a escanear.
Abrir la herramientaResumen
- Objetivo: 1,5 mm o más por módulo. Por debajo, riesgo real de que no lea.
- Tamaño de módulo = lado de la pieza ÷ (módulos + 8 de zona de silencio).
- En 70 mm cabe cómodo un enlace de hasta unos 60 caracteres.
- Para llaveros, acortador obligatorio: solo entran unos 14-20 caracteres.
- El logo central obliga a más corrección de errores y, por tanto, a más tamaño.
- Boquilla de 0,4 mm y filamento mate.
Con el tamaño resuelto, lo siguiente es el contraste: cómo conseguir los dos colores aunque tu impresora tenga un solo extrusor.