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La placa del wifi: que el huésped se conecte sin preguntar

Un QR de wifi no abre una web: le dice al móvil el nombre de la red y la contraseña para que se conecte solo. Bien hecho, elimina la mitad de los mensajes que recibe un anfitrión el día de la entrada.

La contraseña del router escrita a boli en un papel pegado a la nevera es una institución del alquiler vacacional, y también la causa de una cantidad absurda de mensajes a las once de la noche. La mayoría no son por la contraseña en sí: son por una l que parecía un 1, por una O que era un cero, o por esa cadena de 26 caracteres aleatorios que trae el router de fábrica en una pegatina diminuta.

Qué lleva dentro un QR de wifi

No lleva un enlace. Lleva una cadena con un formato que los móviles reconocen desde hace años:

WIFI:T:WPA;S:NombreDeLaRed;P:laContraseña;;

Donde T es el tipo de seguridad (WPA cubre WPA, WPA2 y WPA3; WEP para routers antiguos; vacío si la red es abierta), S el nombre de la red y P la contraseña. Al escanearlo, el móvil no abre el navegador: te ofrece directamente unirte a esa red.

Lo soportan de serie iOS desde hace muchas versiones y Android también de forma nativa en las versiones actuales. En la práctica, cualquier móvil que se haya vendido en la última década lo hace sin instalar nada.

Los caracteres que rompen el código

Este es el fallo más frecuente y el más difícil de diagnosticar, porque el QR se genera tan campante y solo falla al escanear. Hay cuatro caracteres que tienen significado dentro del formato y deben ir escapados con una barra invertida si aparecen en tu SSID o en tu contraseña:

CarácterCómo debe ir
; punto y coma\;
, coma\,
: dos puntos\:
\ barra invertida\\
" comillas\"

Un generador decente lo hace por ti —esta herramienta escapa esos caracteres automáticamente—, pero si alguna vez montas la cadena a mano, es la primera cosa que mirar cuando el código «no funciona».

Hay otro caso que no es un error de escape y aun así da guerra: las contraseñas con acentos o eñes. Funcionan en el QR, pero si algún huésped tiene que teclearla en un portátil con teclado extranjero, se atasca. Para alojamientos, contraseña sin acentos y sin caracteres raros.

Usa la red de invitados. Siempre.

Una placa con el QR del wifi es, por definición, una placa con tu contraseña a la vista. Cualquiera que la fotografíe se la lleva puesta, y cualquiera que se haya alojado alguna vez la conserva. Si esa red es la misma en la que están tus cámaras, tu NAS o el ordenador de la gestión, tienes un problema de seguridad servido.

Casi todos los routers actuales permiten crear una red de invitados aislada, que da internet pero no deja ver los demás dispositivos de la casa. Es el sitio donde debe apuntar tu placa. Ventaja añadida: puedes cambiar la contraseña de la red principal cuando quieras sin reimprimir nada.

Si el router no tiene red de invitados, al menos revisa que el aislamiento de clientes esté activado y que los dispositivos sensibles no compartan red con los huéspedes.

Dónde colocar la placa

La placa de pared es el formato natural aquí: dos agujeros arriba, se cuelga con tornillo o con cinta de doble cara. Lo que decide si funciona es el sitio.

Donde se mira al llegar. El huésped entra con las maletas y busca dos cosas: el interruptor de la luz y el wifi. El recibidor y la pared junto a la puerta del dormitorio son los sitios donde la gente mira. La cocina funciona en apartamentos pequeños.

A la altura de los ojos, entre 1,4 y 1,6 metros. Escanear algo que está a la altura del zócalo obliga a agacharse con el móvil, y con poca luz la cámara no enfoca.

Ni enfrente de una ventana ni bajo un foco directo. El reflejo en una superficie brillante es la causa número uno de que un QR impreso no se lea. Filamento mate, siempre, y si la pared recibe mucho sol directo, mejor otra pared.

Una segunda placa en el dormitorio si el alojamiento es grande. Son 15 minutos de impresora y evita el paseo.

Materiales

Para interior, PLA mate va perfecto y es lo más barato y fácil de imprimir. Si la placa va a una terraza, a un porche o a una pared que recibe sol directo muchas horas, cámbiate a PETG o ASA: el PLA empieza a reblandecer en torno a los 55-60 °C y una placa oscura al sol de agosto los alcanza sin dificultad. Es literalmente el mismo archivo, solo cambias el filamento y el perfil.

Color: base clara, código oscuro. Es la combinación que leen todos los lectores. El inverso funciona en la mayoría de móviles actuales, pero en un alojamiento pasa gente con teléfonos de todo tipo y no es donde conviene arriesgar.

Qué poner en el texto en relieve

La placa admite una línea de texto. Lo útil no es el nombre del apartamento, es qué hace el código. «WIFI» a secas ya orienta; «WIFI — escanea con la cámara» orienta todavía mejor para huéspedes mayores, que a veces no saben que la cámara del móvil ya lleva lector integrado y buscan una app.

Si el nombre de la red aparece escrito también, mejor: hay quien prefiere conectarse a mano, y así no dependes solo del código.

Otras placas que valen la pena

Ya que tienes la impresora encendida, el mismo formato sirve para más cosas del alojamiento:

Elige la pestaña Wifi, escribe el nombre de la red y la contraseña, y descarga la placa lista para imprimir.

Abrir la herramienta

Antes de colgarla

Si vas a hacer varias de golpe, en la guía del cambio de filamento está cómo imprimir toda la tanda con una sola parada.